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¿Quién puede salvar a los matrimonios actuales?

Por Efraín Freyre, Médico Psicoterapeuta del Centro Psicológico Atulado –Puedes contactarme en www.atulado.pe, informes@atulado.pe y/o al cel: 947613543

De acuerdo con las estadísticas de las últimas Encuestas Demográficas y de Salud Nacional  (Endes), sólo en la última década  los divorcios y separaciones en el Perú se han incrementado en un 51%, esto también se confirmó en los resultados de la investigación realizada por el Instituto de Ciencias del Matrimonio y Familia que encontró cifras del 50% de incremento de divorcios en Lima Metropolitana.

Otro dato importante y actual del INEI es que  la edad promedio de quienes se divorcian está entre los 40 y 45 años y antes del 2009 el rango de edad era entre los 45 y 49 años, la tendencia entonces es que las parejas se divorcien cada vez más jóvenes. También y si vemos las cifras generales, en el año 2012, el total de divorcios en Lima y Callao fue de 9 mil 73, cifra mayor en 702 divorcios respecto al año anterior que fue de 8 mil 371 divorcios. Observando los distritos con mayor cantidad de divorcios éstos son : San Borja , Cercado , Miraflores y Lince,  interesante sería saber si es efecto del azar o qué estará pasando en esos distritos que no favorece mucho la convivencia.

Si se analizan las causas, una encuesta  hecha por la Universidad de Lima , reveló que entre los principales problemas que las parejas identifican están, en primer lugar, la falta de comunicación (35%), seguida de los problemas económicos (24%) y la desconfianza (12%) . También otro estudio elaborado por el Instituto Familia, la primera causa de separación es la infidelidad, de hecho, casi el 18% de separaciones se debe a esta razón, el segundo motivo es la falta de comprensión,  es decir, esa mala química que termina en las famosas “diferencias irreconciliables”, ocupando el 21% de las separaciones por esta causa y otra razón poderosa: la violencia contra la mujer, entendida esta como física o psicológica que representa el 18% de las separaciones.

Si comenzamos a buscar otras explicaciones posibles,  también existe la llamada ‘crisis de los 40’, un momento en el que tanto hombres como mujeres sienten que están a mitad de su vida , probablemente se casaron bastante jóvenes, ya tienen hijos grandes y se hacen menos tolerables a ciertas situaciones Otro hecho es que la ley del divorcio rápido, también ha influido en que estas tasas se incrementen, ya que ha facilitado un procedimiento que antes era demasiado complicado.

Si hablamos de parejas convivientes, el porcentaje se incrementó en 16.2% en los últimos 20 años, mientras que los casados disminuyeron en 14.3% en ese mismo período, según el INEI. En relación a las mujeres, el año 1992 el porcentaje de mujeres convivientes era de 17.7% y en el año 2012 alcanzó el 33.9%; en el caso de las casadas, el porcentaje era 37.4% en 1992 y cayó a 23.1% en el 2012, entonces podemos decir que cada vez las parejas están optando por relaciones no matrimoniales sino más bien de convivencia.

Podría decirse entonces que se está optando cada vez más  por relaciones menos formales, al menos desde el punto de vista “legal” y de pasada, para evitarse los gastos de una boda. Más bien aquellos que formalizaron  y se casaron están optando por la separación a edades cada vez menores. Entonces desde el punto de vista psicológico se podría explicar así este fenómeno social : “Nuestro niño interior no quiere seguir a la tradición ni que le impongan un ritual eclesiástico y a la primera que salgan mal las cosas optaría por escaparse, ya que los niños no tienen mayor responsabilidad”.  Al parecer en nuestra época contemporánea ese niño interno “más emocional”, y para darle la contra a nuestro padre interno “más  autoritario”, le estaría ganando la partida, entonces las decisiones importantes como el matrimonio las estaría tomando a veces nuestro niño interior. ¿Y dónde está nuestro lado adulto?

Así también y sin importar cuál sea la profesión, los divorcios son más elevados entre los puestos de trabajo en los cuales los empleados están expuestos a la alta tensión y las tentaciones, aquellos trabajos que requieren largos viajes, con horarios variables y que provocan más estrés pueden conducir al divorcio debido a que el trabajador está lejos de su cónyuge durante mayor tiempo. Algunas de los trabajos considerados de mayor riesgo para divorciarse son : ser periodista, enfermera, empleado de call centers, operario de máquinas, agente de seguridad, artista, deportista, masajista, entre otros.

En general, las investigaciones realizadas no les dan buenas noticias a los que piensan contraer nupcias, ya que se  ha encontrado que la mitad de los matrimonios no se lleva bien. Esto indica que las parejas deben trabajar mucho para solucionar sus conflictos por las buenas.

Según las estadísticas, el 57% de los hombres y mujeres que se casan tienen educación superior, entonces con toda esta información, si analizamos el perfil de las parejas casadas y de los que se podrían divorciar, diríamos por ejemplo que una pareja de alrededor de 42 años en promedio, con educación superior, que alguno de ellos es periodista, enfermera, artista o deportista, que viven en San Borja, Cercado de Lima o Miraflores tienen mayor riesgo de divorciarse.

Si se analiza el principal impacto que todo esto trae sería  sobre todo en los hijos, por ejemplo, en la misma encuesta realizada se vio que un 73% de los hijos de padres divorciados  no quisieran tener una relación como la de sus padres. En contraparte, 62% de los hijos de padres casados dijo que le gustaría una relación como la de ellos.

Como conclusión y recomendación a todas  las parejas podríamos decir que si una pareja está pensando en casarse sería conveniente que antes, pase por una entrevista con un especialista en psicoterapia de pareja, de igual manera como va un paciente a realizarse un chequeo preventivo médico, y con el objetivo de evaluar cómo están ambos en su rol de pareja antes de tomar esta decisión tan importante, para aquellas parejas que ya están pasando por un problema matrimonial y que desean sacar adelante la relación, y antes de que las cosas empeoren, lo mejor es acudir a un centro de psicoterapia y recibir la ayuda de forma individual y en pareja, por último si ya se decidió la separación definitiva es recomendable recibir psicoterapia para afrontar mejor el luto de la separación, saber canalizar mejor las emociones negativas y para poder nuevamente engancharse en la nueva vida que le espera.

Si por último el problema es la falta de tiempo, la demora del traslado hacia el consultorio o inclusive los deseos de mayor privacidad, hoy se puede recibir psicoterapia de pareja de forma virtual desde el hogar o alternando con idas al consultorio ya que ya existen centros especializados en ello.